lunes, 1 de octubre de 2012

LESBICOS


La casa de masajes
Por Cintya 17 enero 2013


Esto que les relataré, me ocurrió hace un par de meses, mi nombre es Cindy.

Mi esposo se había ido de viaje, a lo que permanecí sola como una semana, me conecté por msn con una joven llamada Rommy, despues de intercambiar algunas fotos y hablar sobre distintos temas, la charla, fue tomando otro giro, hasta introducirlo en lo sexual, diciendonos cosas, que nos llevaban a un punto de tal excitación, (no dudo que ella también) que terminabamos masturbandonos al unisono, mientras subia la temperatura de nuestras palabras. Poco a poco se fué transformando en una obsesión, reiterando esos encuentros virtuales con frecuencia..

No soy lesbiana, pero había algo en esa comunicación, algo magico, que junto con la fantasía y la imaginación, estimulaban hasta lo mas profundo de mis hormonas. Nunca había hecho algo así, pero la soledad, sumado al ocio, me llevo a incursionar en este tema.

Una tarde, al no poderme comunicar con ella, me puse de bastante mal humor, sumado a la calentura que tenia. Salí con el coche sin rumbo fijo, realmente ni yo, sabia lo que deseaba, no tenia ganas de ir al Mall, ni meterme en un café, nada me venia bien.

Hasta que pasé por un lugar que decía relax, masajes en español, algo muy común en Miami, así que después de pensarlo, me dirigí al lugar. El aspecto desde afuera no era muy atrayente, como son la gran mayoría.

Entré y el interior estaba muy confortable. Comenté a la chica que atendía

que deseaba hacerme unos masajes


- ¿Prefieres que sea una mujer? - me pregunto.

- Claro que si - respondí, pensando que seria lo mas apropiado. Pagué con la tarjeta por una hora de masajes y entré a una sala, me senté en la camilla, no tardó en llegar una morocha bastante atractiva y joven. Al empezar a hablar me dí cuenta instantáneamente que era cubana.

Me dice con su acento tan característico:
- Oye chica, quítate la ropa, ¿o crees que te masajeare vestida?.

Con un poco de timidez fui atrás de un biombo y me saqué todo menos mi ropa interior. Medio envuelta con la toalla me tiré sobre la camilla. Me desabrochó el sostén, mientras murmuraba algo, empezó a colocarme unas cremas y darme calor. Me dejó, para retornar a los 10 minutos,

Comenzó masajeando pies, piernas y brazos, continuo con el cuello, hombros y espalda, sus manos eran fuertes y me sentía muy bien.

Poco a poco me fui relajando, sus manos frotaban mis piernas, iban subiendo hasta llegar a mis glúteos. En ese instante, sus manos comenzaron a adueñare de mi cuerpo. Mi fantasía me dejó llevar, disfrutando cada vez más de esos alucinantes masajes

Me deje transportar, ya no pensaba, me regocijaba de ese formidable y sensual frotación, amasando mis glúteos, oprimiendo su dedo por mi raya hasta detenerse muy cerca de mi orificio. Mis piernas estaban pegadas, pero con gran habilidad y sutileza, logro hacérmelas separar, para deslizar su mano por la entrepierna. De una manera muy habilidosa me estaba llevando a un campo totalmente intrigante y excitante, estaba perdida, sentía desfallecer mi ser, sin poder oponerme.

Tratando de hacerlo lo más disimulado posible, llevé ligeramente mi mano a mi vulva, para revisar que tan húmeda estaba. Me estaba masajeando muy rico, con el canto de sus manos, rozaba el borde de mis labios vaginales, mientras hacía estos movimientos, lo poco de mi atuendo se me metía más en mis pliegues.

Siguió con la parte inferior de mis glúteos, sentía como sus pulgares se oprimían contra mi ano. Ella ajustaba mi tanga inconscientemente, por mis labios, por mi colita, por todos mis pliegues.

No pude contener un gemido, que evidentemente lo notó. Aprovechando mi estado, ella movió un poco más la parte de la tanga incrustada en mi vagina. El simple contacto de sus dedos con el borde de mis labios inferiores, me hicieron exhalar otro gemido. Se percató de mi sonido y acrecentó más sus lujuriosos masajes.

Sentía como se erguían mis pezones. Me seguía tocando, sentía como su pulgar oprimía mi orificio trasero. No sé la cantidad de cosas que transitaban por mi mente, imaginando a Rommy haciendo estos masajes.

Cuando me vuelve a la realidad al decirme muy sensualmente :


- Mi amor, estás transpirando por tu cosita


- Si tienes razon - me causo gracia su ocurrencia y me reí un poco ruborizada.

- Si quieres puedo aplacar tu fuego. ¿Agregaría una sesión completa de masaje? - me dice mientras continuaba jugueteando muy cerca de mi sexo.

Les juro que estaba más que caliente, así que sin pensarlo demasiado, le dije:


- Siiii, estoy en tus manos.- balbucie
Sin esperar un Segundo, me arrancó mi última prenda, ya estaba desnuda, ya había perdido mi timidez. Deseaba que me hiciese suya y gozar plenamente con su compañía.

Sus masajes se hicieron más intensos y sus dedos se introducían por mi orificio. Mis jadeos se hicieron notar, parecía que eso la incentivaba más, por que cada vez lo hacia con mas impetu.

.

Me giró abruptamente. Su violencia avivaba mi calor interno, cuando comenzó a mamar mis pechos, que se estremecían por mi excitación, sus dientes parecía que cortarían mis puntas. Mordisqueaba mis duros pezones y sus dedos buscando refugio en mi sexo que ya era un manantial.

Transpiraba a pesar del aire acondicionado. Disfrutaba al máximo con mis ojos cerrados, mientras mi cuerpo estaba totalmente entregado a su voluptuosa energía.

Contuve mis gritos, pero mis jadeos parecían impedir mi respiración. Las convulsiones no tardaron de llegar, eran deliciosas, creí que ya había alcanzado el placer máximo, cuando su boca se prendió a mi concha, mordiendo los bordes y chupando mi clitoris erecto, centinela de este encuentro, mientras su lengua se introducia de manera inquisidora por mi lubricada grieta, deseando que me la comiera.

Me hizo sentir otros orgasmos, hasta que quedé medio inconciente por tanto placer, tratando de recuperar energies, cuando de manera impetuosa me giró nuevamente boca abajo, volvió a separar mis glúteos, a fin de descubrir mi orificio. Pensé que encajaría sus dedos, pero no, su aguda lengua comenzó a circundar mi agujerito, no puedo explicar el goce que me produjo.

Levanté mi culo como para permitirle el mayor acceso posible, entregando sin tapujos mis intimidates, cuando sus dedos, empezaron a introducirse en la profundidad de mi cavidad., palpando las paredes de mi recto, hasta que toco un punto, que me hizo sentir una cantidad incontrolable de orgasmos, no sabía cuando terminaba uno y comenzaba el otro, era algo infinito, que no dejaba de convulsionar mi cuerpo, cuando un segundo dedo, se sumo al festin.

Nunca habia experimentado una cosa similar, ni tampoco tanto tiempo para recuperarme, sentia mis piernas flojas, me vesti lentamente, sin poder mirarla a la cara, realmente estaba avergonzada, pero feliz por lo que me proporcionó. Le di una buena propina y un beso en los labios, realmente se lo merecía.

Regresé a casa como un zombie, pensando en todas las sensaciones tan ricas que había disfrutado, de la gran aventura que me había regalado el destino, dispuesta a ubicar a mi amada Rommy en la red, para contarle , mi experiencia.

Al relatar este episodio, no puedo dejar de excitarme, esperando que esa misma sensacion sientan al leer este relato.




Como me converti en lesbiana:
Por Locasex 17 enero 2013


Hacia 15 dias que habiamos recibido la visita de mis primos de Huesca y se acomodaban en nuestra casa, de tal forma que toda la familia surcaba los pasillos de nuestra vivienda como pedro por su casa.Entre el matrimonio y sus hijos, mas mi familia y yo, eramos como 9 personas en casa.
Una tarde en la cual estaba yo en la cama con mi novio haciendo el amor y esas cosas tan poco pudicas de repente pare por que tenia monton de ganas de ir al baño y le dije que me la sacara que no me aguantaba, jajaja.
Estaba semi abierta la puerta del baño, por lo que deduje que nadie habia. Abro la puerta al tiempo que yo ya tenia subida la camiseta blanca larguita, que se me veia el tanga todo. Pues hablando de tanga... Fui a sorprender a mi prima con solo el tanga puesto, dispuesta a quitarselo para meterse en la ducha!!!!! Que corte las dos nos llevamos, unos colores!!! Yo cerre la puerta casi casi, pero en esos microsegundos algo recorrio mi cuerpo... Note que mi tanga se mojo al instante,y reaccione yendo hacia otro punto espiando a mi prima desde lo alto, y al ver su desnudez....Hummm, no se que me paso, pero me senti muy guarra alli mismo, y lleve mi mano a mi entrepierna al ver aquellos pechos preciosos y ese sexo rasurado, llevando una rayita de vello.
Llegue tan cambiada a la cama, que ya no quise seguir jugando con mi entonces novio,alegando que tenia fuertes dolores en el vientre. Lo que ocurre fue que esa noche soñe con mi prima, y fue un sueño muy humedo pues me desperte completamente excitada. hice el amor, pero ya no era lo mismo.
Total. Al poco tiempo de estar en esa situacion, corte con mi novio. Por que? Pues por que iba por la calle y no hacia mas que ver sexys a las mujeres y los piropos de los hombres ya no me decian nada, y lo de estar con un chico se me hacia incomodo.
Me volvi lesbiana, aunque podria decir bisexual tambien por lo que voy a contaros. Sabia que no podia tener a mi prima, pues ella tenia novio en Huesca, que putada. Pero recuerdo que a los cuatro meses yo salia con una preciosa portuguesa, si la veis os cagais. me encandilo y fue la primera lesbiana que conoci.
Al poco tiempo de salir, y conocernos intimamente fui desarrollando una faceta en mi que nunca crei que pudiera tener... La de ama. Empece diciendole que se pusiera esto, que se pusiera lo otro, y cuando mas confianza tuve con ella, la transforme en mi putita esclava!
Le encanto al instante. Se corrio solo de proponerselo, os lo aseguro. Queria que ella hiciera todo lo que le ordenara, solo me tocaria en caso de que yo se lo pidiera. Yo le ordenaba que saliera a la calle cortita en minifalda y sin tanga, para que asi en el cafe y la terraza le hacia descruzar lentamente las piernas para que los cabrones de delante vieran el precioso CHOCHO que tiene. Carla se llama.
Pero mi dominacion se fue agravando mas y mas. tanto , que ya no solo le metia mano en medio de la calle paseando. Empece a hacerla follar con cuanto tio a mi me gustaria verlo con ella. Ibamos de marcha y yo le decia. Quiero que este te folle mientras me comes el coño.
Y ese dia fue cuando se me ocurrio la guarrada que me pone mas que nada. Es para mi la practica que mas me hace correr. Por ejemplo. Estamos las dos juntas besandonos en un local de ambiente y , de repente , veo a un chico que me dice algo. Le digo"Carla, mi puta esclava y zorrona, quiero la leche de ese cabron" Pues dependiendo donde estemos lo hara de una u otra manera, pero en terminos generales, va en su busca, habla con el y se lo lleva al primer reservado que encuentre.Le chupa la polla y deja que se corra dentro de su boca. Pero la machaco como se trague una sola gota. Una vez termina, ella se acerca a mi y , como si de un simple beso se tratase, junta sus labios con los mios, y me echa toda la corrida en la boca, que trago por que me encanta.
Es la unica forma que disfruto de un hombre. No soy capaz de tocarlo. Si quiero a un hombre, ella hace el trabajo sucio. Y si tengo ganas de tio, pues vamos los 3 , pero ella es la que pone el coño o el culo. Eso si, la corrida, siempre para mi.






Durmiendo con mi prima
Por  Bisexgirl

hola, esta es la primera vez que escribo un relato.

Soy una chica de 17 años, y como todas quiero conocer el mundo mas a fondo. Una noche mi prima berenice me invito a dormir, yo claro que acepte; ya en su alcoba, nos pusimos a ver un momento la tele, pero nos aburrimos asi que le comente:

-bere vamos a jugar pregunta o castigo

-claro, Comienza tu

-Ok esta bien pero se vale de todo!

-jaja claro

Empezamos a jugar y cada pregunta me prendia un poco.

-ya me aburri bere

-si yo tambien

-que te parece si jugamos a preguntas, pero nos debemos de quitar una prenda

Ella se quedo callada unos segundos

-Ok pero vamos a ponernos mas prendas

Estaba claro que ella no queria jugar, yo claro acepte

-Ok ya nos pusimos las prendas, comienza tu

Yo gane...

-Ok bere... quitate esa chaqueta

se la quito con gusto, y asi fue hasta que solo nos quedaban la ropa interior...
yo de nuevo gane.

-Ok bere quitate el brassiere

-QUE! no no mejor le paramos

-no, no, dijimos que se valia todo

-Oke eso es cierto

Se lo quito con gusto. y yo mire sus tetas, sus tetas tan lindas tenia ganas de besarlas... sentia mi clazon mojado, pero finji

-ya viste no pasa nada, las dos tenemos lo mismo

-si eso es cierto

Paso su turno de hacerme la pregunta...pero al final perdi

-Ok quitate el brassiere

Pensó que yo no quería

-Claro, ya vez vere lo fácil que es!

Vi su rostro y parecía impactada

-Si si lo note, pero es mi turno!

Le hize la pregunta, y le dije

-Ok bere... quitate el calzon, y quiero que lo muestres

-ahh pero es necesario?, mejor nos ponemos prendas, en vez de quitarlas!

-No bere! anda quitatelo

Veia como se lo quitaba y mi coño cada vez sudaba mas, estaba completamente desnuda!

-Listo ahi esta... creo que perdi!

-jaja te hare compañia

Me quite el calzon y se lo mostre

-wow, bueno creo que nos debemos de vestir ya!

-No bere, espera

-¿Que sucede?

Me le avente a sus labios, sentia sus tetas frente a las mias, de un momento a otro estaba encima de ella, mi sueño desde pequeñas

-¿Pero que haces?- me avento

-Solo disfruta- la volvi a besar

no le queo otra mas que hacer caso.
Le besaba sus tetas y ella gemía...baje hasta su coño y lo empece a besar, metía mi lengua, la movía y ella gemía y gemía, tuve que taparle la boca para que nadie sospechara.
Subí de nuevo hasta su boca y le susurre

-¿Te gusto amor?- ella estaba sudando eso me excitaba cada vez mas

-claro hermosa- me dio la vuelta y me beso las tetas

-OHH sigue puta sigue- ella también me tapo la boca- y bajo hasta mi coño, lo beso lo lamio, lo mejor que he sentido en mucho tiempo...

Asi nos pasamos toda la noche, hasta que nos quedamos dormidas, yo encima de sus tetas.

Al día siguiente solo nos besamos un poco los coños.

Y eso pasa cada vez que me voy a dormir con ella la amo!   




Mi primera experiencia lesbica
Por Ardiente Cote

No se como comenzar a relatar mi experiencia, nunca pensé ni se me paso por la mente que pudiese tener esta tendencia. Aunque siendo honesta debo de reconocer que en más de una oportunidad mire un poco más atentamente y detenidamente a un miembro de mi mismo sexo.

Vengo de un país latino y aunque mis antepasados vienen todos de distintas partes de España en más de alguna ocasión me han dicho que tengo rasgos árabes y talvez sea por mi nariz, color de piel y de cabellos. Creo ser una mujer bastante atractiva y sensual, me gusta sentirme y parecerlo, para lo cual me preocupo de mi figura y apariencia para verme siempre atractiva y sensual. Siempre ando vestida así y en más de una ocasión he pasado malos momentos con tipos poco educados.

La experiencia que quiero narrarles me sucedió un día de fines de primavera en los EEUU , donde esta trabajando en mi post-grado, con un calor de los mil demonios y me preparaba para asistir a un paseo con compañeros de curso. Me había levantado relativamente con tiempo para prepararme para mi paseo, quería impactar a un compañero que me tenía bastante entusiasmada y deseaba tener una relación sexual con él. Por lo tanto y como es mi costumbre me había dado un exquisito baño de espumas perfumadas, me había perfumado con un aceite que da olor y brillo a mi cuerpo y vestido con un short de mezclilla y polera blanca muy corta (dejaba ver parte de mis redondos senos) y delgada, dejando poco a la imaginación.

Esperaba sentada en el lobby del edificio donde vivía a que mis amigos me pasaran a buscar cuando apareció mi vecina, una mulata espectacular de alrededor de 45 años que no los representaba ni con lupa. Ella era alta de pelo corto, un cuerpo atlético que dejaba ver horas de gimnasio y trabajo, unos senos normales pero firmes. Muy a bien vestida de pollera y blusa transparente. Me saludo y sentó a mi lado a conversar. Me pregunto donde iba, le conté y me respondió que no fuera tonta, que la acompañara, que iba a la playa, a una casa que le habían prestado y que podíamos disfrutar a cabalidad por todo el fin de semana. Le respondí que no podía y ella insistió, mostrando autoridad y firmeza.

No se cual fue la razón que me hizo sentir un cosquilleo en mi espalda, mientras ella esperaba mi respuesta tomo mi mano y la llevo a sus labios y me la beso. Esta vez, en vez de cosquilleo sentí un calor recorrer todo mi cuerpo.

Les voy a ser un paréntesis y les contare que Yo con ella no había tenido ninguna relación, pero en varias ocasiones me había encontrado con ella en la sala de lavado y siempre había sido muy solicita y amable conmigo. En varias ocasiones me halago mi forma de ser y apariencia. Siempre me encontraba bien vestida, sexy y en un par de ocasiones fue más allá al decirme que era deseable. Pero nunca le di importación, excepto por que me llenaba de placer y nunca pensé nada más.



Volviendo al tema les contare que mientras ella tenia mi mano reciba una llamada de mis amigos avisándole que re retrasaban un poco por problemas con uno de los autos. Le dije que bien y le conté a mi vecina. Ella encantada me respondió que era una indicación de que no debía de ir al paseo, pero sí, ir con ella. Le dije que no fuera supersticiosa y acto seguido me convido a subir a su depto. a ver una ropa que ella había comprado y algo me podría gustar. Entre estar sentada en el lobby y subir a su depto. por un rato no había donde perderse.

Subimos a uno de los ascensores, este era pequeño y sus paredes cubierta de espejos como en la mayoría de estos. En el trayecto mi amiga estaba frente a mi y utilizando el espejo podía ver mi espalda y trasero. De repente y sin mucho miramiento me mira y me dice que tengo un lindo trasero y que es una lastima que solo los hombres lo disfrute y asegura que otra mujer me puede dar mayor placer que un hombre. Y acto seguido agrega que dado a lo corta de mi pollera puede ver que ando sin nada debajo. Ambos dicho me dejaron marcando ocupada.



Bueno llegamos al último piso donde ella vivía, bajamos y entramos a su depto. Este era amplio y bien amoblado, muy sumiso y contaba con un bellísimo y amplio balcón que entre sus muebles contaba con una mecedora para dos personas y unas bien cuidadas plantas. Nos sentamos y me ofreció algo para beber. Acepte y me trajo un agradable licor de duraznos.

Conversamos un rato y luego me dijo que quería mostrarme las cosas que había comprado, fuimos a su dormitorio a ver. La mayoría de la ropa eran cosas sensuales y de bastante buen gusto. Tangas de distintos colores y minúsculas, sostenes de iguales características, short y vestidos muy sensuales y minúsculos. Entre todas las prendas me mostró una malla y me dijo que me la pusiera. Esta era una malla negra que dejaba entrever toda la anatomía de la persona,En un principio me negué, porque lo encontraba absurdo, pero insistió tan majaderamente que acepte, pero con la advertencia que sería de pon y saca. Me fui al baño y me cambie. Salí al living y me estaba esperando sentada en un sofá muy autoritariamente. Me hizo caminar para allá y para acá. Me pidió que lo hiciera sensualmente. Y Yo como una sumisa geisha cumplí.



Al cabo de unos minutos me dijo que la esperar que iba a su pieza y volvía. Me fui al balcón a esperar y disfrutar de mi trago. Lo termine y me serví otro. Mientras lo disfrutaba sentí que se abría la puerta de su dormitorio. Me volteé a mirar y la vi completamente cambiada de ropa. Venia con su largo pelo tirante hacia atrás y amarrado en un moño sobre la nuca. Su vestimenta consistía en un corsé negro de cuero y short de igual material, todo muy ceñido y sensual. Complementado con unas botas negras de cuero sobre la rodilla, guantes también de cuero negro largos hasta el codo. En unas de sus manos hacia bailar una larga fusta de cuero, similar a las que usan los jugadores de polo para chicotear al caballo. En la otra mano traía su collar negro y grueso con botones metálicos y que pendía una larga cadena de metal blanco. Aunque se veía muy sensual y atrayente me asuste, principalmente porque nunca antes había estado en algo parecido y no me gusta la dominación, y a todas luces daba a entender que Yo sería la domada.

Mi cara debe haber denotado pánico ya que lo primero que pronuncio fue de; no te preocupes no te are daño. Solo vamos a jugar un rato.

Me pidió que me acercara y lo hice. Ella se acerco más hasta hacerme sentir su perfume embriagador. Me beso una mejilla dulcemente. Seniti un pequeño cosquilleo por mi espalda. El susto comenzaba a irse y una sensación de curiosidad y deseos de seguir llegaba empezaba a embriagar mi ser.

Dejo ambas la fusta y el collar sobre una pequeña mesa y sus manos tomaron las mías y me acerco a ella. Yo ya estaba sintiendo el cosquilleo que tanto me gustaba e indicaba mi comienzo a disfrutar. Una vez bien cerca de ella, eso que hacia que nuestros senos se tocaran, tomo mi cara entre sus dos manos y comenzó a besarme. Al principio fue suavemente en mis mejillas, después subió a mis ojos. Cubrió mi frente y luego en vez de besos, su lengua comenzó a recorrer en forma sutil y deliciosa mi cara. Estaba marcándome con su olor. Eso infundio placer y confianza en mi. Me deje llevar y me acerque voluntariamente a ella. A mis oídos susurraba obscenidades y las bestialidades que haría conmigo. A esa altura Yo estaba entregada e internamente deseaba que esas amenazas ocurrieran. Estaba caliente, excitada y deseaba tener sexo con este personaje dominante y de mi mismo sexo. Me acerque más y más a ella, hasta estar completamente pegada a ella, y solo ronroneaba como una gatita caliente y deseosa de ser tomada.

Después de un largo tiempo, que por mis deseos de que perdurarán me parecieron segundos. Paró, retrocedió hasta la mesa donde había dejado el collar. Lo levanto en sus manos y se acerco a mi nuevamente. Frente a mi abrió el collar y me dijo autoritariamente que me acercara. Sumisamente lo hice y comenzó a colocarme el collar en el cuello. Lo abrocho fuertemente. Sentí que perdía mi libertad, pero increíblemente lo deseaba. Deseaba ser sometida, deseaba esa condición. Me excitaba muchísimo.

Cumplida la tarea del abroche del collar a mi cuello y soltar la cadena que pendía de él. Volvió a la mesa y levanto con su mano libre la fusta. Me la enseño amenazantemente y me dijo, desobedéceme y sentirás el calor de esta fusta en tus carnes. Acto seguido y como para afirmar sus palabras me da dos fuertes chicotazos en mis nalgas. Un pequeño gemido salió de mi garganta y mis ojos dejaron salir sus primeras lágrimas de dolor. Me miro y vio éstas, y se sonrío diciéndome a la vez; ves que no te miento.

Aunque parezca increíble, Yo estaba conforme y me complacía cumplir ese papel. Sabía que tarde o temprano me iba a gozar de sus caricias y de su sexo. Captaba que lo bueno estaba por venir y porque no decirlo estaba caliente.

Me llevo al balcón y tironeando la cadena me hizo sentarme al lado de ella. Me acurruque a su lado y sus suaves manos empezaron a recorrer mi cuerpo, lo hacía con bastante delicadeza, tocaba mi vientre, deslizaba sus manos por el contorno de mi busto el cual es bastante grande, bajaba hasta mis caderas, seguía por mis piernas, volvía a subir tocando con suavidad mi zona púdica, casi en el aire con sus manos tocaba mis diminutos y casí inexistentes vellos. Yo estaba empezando a sentir una sensación extraña de sopor producto de sus maravillosas caricias, de pronto se para, me hecha para atrás en el sillón hamaca abre mis piernas, agacha y hunde su cara en mi sexo. Yo un poco asustada por ser primeriza en estas lides la empujo hacia atrás. Se para bruscamente me toma del pelo y me obliga a darme vuelta dejando mi cola al aire y con una fuerza desconocida para mi me asesta sendo fustazos en mi cola. Lance varios gritos de dolor y varias lagrimas brotaron de mis ojos. Nuevamente y con inusitada fuerza tomándome del pelo me da vuelta y me deja mirándola de frente. Cote, me dice nunca más me rechaces. Tu estas aquí para satisfacer como una puta mis deseos y mis deseos son que me pertenezcas y hacer el sexo contigo. Me entendiste y levanta la fusta para golpearme nuevamente. Yo asustada le grito que no, que por favor no me pegue, gimiendo le ruego que no, que le juro que are lo que ella me pida.

Esta vez suavemente me hecha para atrás y hunde su cara en mi sexo y comienza a besarme suave y dulcemente, su lengua recorrer mis labios vaginales, mi clítoris, yo le dije que se detuviera, ella no lo hacia, yo tan asustada y caliente que no podía sacarla o trataba muy poco de sacármela de encima de mí. Sentía mucho placer y deseos de estar con esta mujer. Nunca antes había sentido semejante estímulos y placer. No deseaba que parara realmente, solo quería que su boca siguiera comiéndose mi vagina. Sus manos tamaron mis enormes pechos, empezando a jugar con mis pezones, los cuales se endurecieron ante tal estimulo. Yo no podía luchar contra ella, mi cuerpo no me respondía, mi sexo estaba respondiendo también a esa lengua, la cual se metía en mi cuevita y ni siquiera respiraba besando mi sexo.

Estaba tan excitada, luchaba mentalmente contra el hecho de que fuera una mujer la que me hiciera gozar, pero yo estaba tan borracha de deseos que no tenia fuerza para sacarla de encima. No quería hacerlo estaba gozando de esta mujer como nunca lo había hecho y solo deseaba que siguiera besando mi sexo.

Me pidió que me levantara un poco para retirar la malla que llevaba puesta. Esta vez suavemente me hecho para atrás y levanto mis piernas, empezando a hundir su lengua en mi trasero mojando todo mi ano, viéndome yo totalmente excitada por un lado quería disfrutar su lengua y por otro me resistía a la idea de que fuera mi vecina la que me hiciera esto.

Por un instante paro y se quito toda la ropa menos su botas y me volvió a abrir de piernas, comenzó a rozar su sexo con el mío, mientras lo hacia Yo miraba sus tremendas tetas y sus pezones rosados, ella me chupaba mis pezones, seguía moviéndose, hasta que me hizo llegar al orgasmo, yo quede temblando, no se si de nervios o de tanta excitación ya que me hizo volar.

Se paro suavemente recostándome en el sofa, ella se fue, me encontraba como ida, prácticamente mi vecina me había violado, pero lo terrible era que yo lo había disfrutado, dormitando por el placer y totalmente desnuda me quede esperando que mi vecina volviera.

Enorme fue mi sorpresa cuando la vi volver de su dormitorio, seguía completamente desnuda a excepción de sus botas y fusta. Pero esta vez se había colocado sujeto a su cintura un enorme consolador negro. La bestia en cuestión debe haber tenido fácilmente entre unos 28 a 30 cms. de largo y un espesor de sobre los 6 o talvez de los 7 cms.

Se acerco a donde Yo estaba blandiendo la fusta como un sable. Se paro frente a mi y comenzó a mirarme con lujuria y deseos. Me asuste, con la fusta comenzó a recorrer mi cuerpo posándola en mi sexo. Me pidió que me diera vuelta. Lo hice y comenzó a recorrer mi espalda y siguió por mis cachetes buscando la ranura entre ellos. Me abrí de piernas, la fusta bajo entre mis cachetes hasta encontrar mi ano. Bajaba entre mi ano y mi vagina. Que placer me estaba dando y Yo a la vez pensaba en ese consolador que tenía puesto. Nervios me daban el saber que podía metérmelo sin avisarme.

Sentía miedo y placer a la vez. Miedo producto de los golpes que me había dado y placer por sentirme sometida a sus deseos. Gozando estaba cuando sin decir o dar una razón me asesto en plena cola dos fustazos a todo dar. Sentí un ardor indescriptible en mi cola y me largue a llorar. Entre sollozos preguntaba porque me pegaba, querría saber que había hecho. Ella no respondía, solamente seguía recorriendo mi cuerpo con su fusta.

Me dio orden de darme vuelto, lo hice aterrada. Quiero morderte tus pezones me dijo, estoy desesperada, me dijo y enseguida se abalanzo sobre mi, diciéndome tú eres una mujer preciosa, desde hace tiempo te deseo, quiero hacerte el amor, dándome un beso en la boca, yo estaba asustada no entendía que sucedía, ella me decía tú no me quieres. Cuando me volvió a besar los labios metiéndome su lengua por dentro, no se que me paso, yo le correspondí, intercambiamos salivas, nuestros labios estaban unidos, con mis manos le empecé a masajear los senos. Que delicia era poderlos sentir, dentro de mi decía que estoy haciendo, pronto termino el beso. Miraba mis enormes tetas, se notaba que las deseaba, se abalanzo a mis senos. En un principio, mordiendo suavemente mis pezones, después excitada entro con dureza sobre mis pezones que a esa altura estaban rojos como unas cerezas. Me sentía como una madre con una bebe en sus tetas. Le daba masajes con su lengua y luego las apretaba con sus manos como quién exprime pomelos. Luego sus manos comenzaron a bajar por mi panza hasta llegar a mi vagina. Me dijo te enseñara a como se come. Con mis dedos separo los labios mayores y menores, para poder chuparme. Con sus dientes raspaba mi clítoris. Yo solo me quejaba, solo gritaba y gemía de placer.

Sus dedos se clavaron en mi caverna, dentro de ella recogía los dedos haciéndole presión, moviéndolos de un lado para otro, debido a esto comencé a lubricarme nuevamente. Con su otra mano me apretaba el clítoris. Desesperada le gritaba que Yo era su perra. Deseaba más y ella me daba más. Comenzó a chupar mi clítoris. Paro, me dio un beso negro en el ano, colocando el mango de su fusta en mi ano me penetro dándome doble placer, por delante y por atrás llevándome a los orgasmos. Al rato y después de múltiples orgasmos paramos. Pensé que se había acabado y lo deseaba así. Quería descansar, quería acurrucarme en sus brazo. Pero no fue así, me pidió que nuevamente me diera vuelta con la cola para arriba, me coloco una almohada entre mi guatita y la cama cosa que mi cola quedara bien parada. Me abrió las pierna de par en par. Se subió sobre mi y una mano la paso por debajo de mi cuerpo y me agarro fuertemente de mi cuello. Comenzó a besar mi nuca y jugar con su lengua en oídos. A la misma vez su mano libre debe de haber agarrado ese destructor que tenia como consolador ya que a los pocos minutos lo sentí que buscaba mi ano. Me aterre, trate de zafarme y no podía. Luche tratando de salir, estaba aterrada. Pero no podía o talvez no quería. De a poco sentí como colocaba esa enormidad a la entrada de mi culo. La mano que sujetaba mi cuello se soltó y la retiro de debajo de mi cuerpo. Me alivie al sentirme más libre, pero mi sorpresa fue absoluta. Me asesto una bofetada a mano empuñada que me hizo saltar lagrimas de dolor y a la vez me gritaba; "Quieta puta de mierda, ahora sabrás y me darás el placer que quiero". No termino de ordenarme cuando sentí como una bola de fuego que entraba por mi culo abriéndolo de para en par. Empujaba con toda su fuerza y Yo solo recibía esa enormidad. Fue un dolor indescriptible. Con él, todo o gran parte adentro una de sus manos fueron en busca de mis tetas y la otra a mi clítoris. Apretaba mis tetas con una fuerza más parecida a un hombre a la vez que sus dedos pellizcaban mis pezones. Su otra mano llego a destino y inicio un masajeo en mi clítoris que al poco rato me hizo olvidarme del dolor. El placer que estaba sintiendo me hizo cambiar mis gritos de dolor por el de placer. Mis aullidos por plegarias de más. Que increíble lo que hace el deseo. Me llevo a un multiorgasmo varias veces. Al final me dio vuelta y me cupo todos mis fluidos y me declaro sus amor.
Fui suya no solo ese fin de semana, sino que durante ocho meses. Creo haber sido su geisha más sumisa. Hizo conmigo lo que quiso y donde quiso. Pero no me arrepiento, sino hubiese sido porque mis estudios terminaban talvez nunca me hubiese separado de ella. Me castigo y duro, talvez me gusta.


MI PRIMERA RELACION LESBICA

 Una noche de rumba como cualquiera en un fin de semana en Medellín, Salí con una amiga que conocía hace muy poco de la ciudad y fuimos a una de las discotecas mas reconocidas de la ciudad, sin saber que sería una de las mejores y mas placenteras y extrañas noches de mi vida. Esa noche me invito a rumbear, diciéndome que las rumbas en medallo eran muy buenas, y yo fácilmente acepte, ya que me encanta la rumba y amo bailar y tomarme unos tragos con buena compañía. Para empezar le dije que nos veíamos entonces en una hora, mientras me cambia y me arreglaba un poco para la noche, me bañe con deliciosa agua tibia y jabón con olor a fresa para sentirme mas provocativa, enseguida me cambie y mientras estaba con mi diminuta ropa interior, mi amiga toco a mi puerta, estaba acompañada de una pequeña maleta, yo abrí normal con ropa interior pues no le vi problema en que me viera casi desnuda, ella entro y subió a mi cuarto y me dijo que no sabia que ponerse, que necesitaba mi punto de vista, pues iba a ir un chico que le encantaba y quería verse sexy. Empezó entonces a sacar varias prendas de su maleta, entre esas un vestido rojo que al parecer le quedaba ajustado con escote profundo para destacar sus grandes y redondas tetas operadas, también me mostro un jean de igual forma ajustado con una blusita de hombros caídos y un diminuto top negro, y por ultimo una falda negra muy corta y una blusa blanca un poco mas recatada pero con transparencia que permitía imaginarse el par te tetas que escondía tras la blancuzca tela. Le dije que seria mejor que se probara la ropa para saber como se le veían puestas las prendas y así darle mejor mi punto de vista, -Te puedes cambiar en el baño, le dije con tono de voz muy amable y Cortez. A lo cual ella respondió entre risas que no, que a ella no le importaba vestirse delante mío, total éramos amigas y éramos mujeres, no había mucha diferencia entre ambas. Y así fue, esa rubia alta como yo, delgada con tan hermoso cuerpo, la cual obviamente era mi amiga y hasta el momento veía solo como eso, empezó a cambiarse delante mío, mientras yo estaba en pantis y con una blusita de tiras. Comenzó por ponerse el vestido rojo y escotado, el cual marcaba correcta y sensualmente sus curvas,- me veo bien? Pregunto con voz ingenua y tierna, si te vez muy bien, respondí yo sin dejar de contemplar el cuerpazo que tenia y lo sexy que se veía. Luego dijo que jean no se iba a poner, porque se vería muy tapada y no quería, entonces se puso la minifalda, con la cual no podía agacharse porque se le vería el hijo rojo de encaje que llevaba puesto, esa falta era hermosa y le quedaba mucho mejor, pero se sentía incomoda, entonces prefirió irse con el vestido rojo, ante lo cual yo le di mi completa aprobación y apoye su buen gusto. Listo, la pinta esta perfecta entonces, me dijo ella, me iré a maquillar mientras tu terminas de cambiarte, me dijo. Y así fue, yo me puse también un vestido ajustadito, negro como me gusta, y un par de tacones deliciosos altos y puntudos como me gustan, me arregle al igual que ella y listo perfectas para la rumba, sin saber lo que estaría a punto de pasar. Ya vestidas, ambas con vestido nos miramos y con una risa coqueta nosanalizamos de arriba abajo, y salimos a la fiesta. En ese lugar, medio oscuro pero alumbrado a ratos por luces de colores, empezamos a bailar juntas, pues los amigos que nos iban a acompañar, nunca llegaron, sin embargo ya estando allí dijimos que no la pasaríamos mal por el simple hecho de estar solas. Empezamos a bailar, solas, las dos, sonaba reggaetón y nos lo gozamos, nos pegamos y empezamos a bajar de manera muy sensual, nos tocábamos de forma coqueta el cuerpo, pues había la confianza suficiente y total, éramos amigas y mujeres, entonces no le vimos problema; sin embargo pudimos ver que algunos hombres nos miraban y se saboreaban mientras contemplaban nuestros movimientos al ritmo de las calientes canciones. Uno de ellos nos envió con el mesero una botellita de tequila, de las mismas que estábamos tomando, así que me acerque a la mesa de ellos y les di las gracias con una sonrisa y un brindis y seguí en mi mesa con mi amiga. Ambas muertas de risa comenzamos a tomarnos la botellita de regalo, y nuevamente seguimos bailando, observando como nos miraban los dos tipos de la mesa. Luego mi amiga fue al baño y vi que detrás de ella fue uno de los tipos de la mesa, seguí con la mirada a mi amiga para observar si se le presentaba algún inconveniente con ese muchacho, cuando me di cuenta que empezó a bailar con el un buen rato mientras le decía cosas a su oído. Cuando regreso mi amiga, muerta de risa me dijo que el sujeto le había dicho que éramos muy lindas y que nos veíamos muy bien juntas, que hacíamos linda pareja. A lo cual obviamente me reí pues no éramos mas que amigas muy buenas amigas. Sin embargo no quiso desmentir lo que había dicho pues le fastidiaban los tipos y no quería esa noche nada de plan de manes intensos desconocidos. Me dijo entonces que si me molestaba jugar a la lesbiana esa noche para que no nos molestaran los tipos, a lo cual sin saber porque dije que no, que por mi no pasaba nada. Fue entonces cuando vio que venía uno de los tipos y mi amiga tomo mi rostro entre sus manos y me beso de una feroz manera, mientras yo un poco sorprendida por la reacción vi como el tipo se devolvía a su mesa con cara de asombro y excitación al mismo tiempo. Quede muda cuando termino ese beso, no cruce palabra con ella y ella simplemente se reía por la cara de los tipos. Entonces decidimos irnos para el apartamento, pues ya los tragos estaban haciendo efecto y estábamos cansadas de tanto bailar. Allí en el apartamento caímos ambas sobre la cama, cansadas y con risa por los acontecimientos de la noche, y nos miramos entonces a los ojos mientras hablábamos y decíamos:-Que tal, disque nosotras pareja… nos reímos y al mismo tiempo, nos miramos y nos fuimos acercando poco a poco. Ella tomo mi cara y me empezó a besar, y obviamente yo no me opuse y continúe ese delicioso y tierno beso, fue uno de esos besos que no quieres que pare, que deseas que dure por y para siempre, un beso largo pero tierno y al mismo tiempo sexy. Después poco a poco, empezamos a tocarnos mutuamente hasta que nos entro la calentura y nos quitamos una a la otra los vestidos, los zapatos, hasta quedar en ropa interior, una ropa interior diminutamente sensual. Comenzamos a acariciarnos el cabello y el rostro, ella empezó a besar mi cuello y yo muerta de ganas empecé a tocarle el cuerpo de una sutil manera, empezamos entonces a quitarnos las pocas prendas que teníamos puestas de forma obvio muy delicada como solo nosotras sabemos hacerlo, y empezó el baile de besos, y fue delicioso como recorrí con mi lengua todo su cuerpo, empezando por su cuello, bajando luego por sus redondos y paraditos senos siliconados y duros,ahí me detuve y empecé a chuparlos, ella estaba muy excitada, se revolcaba a medida que le daba suaves mordisquitos en sus redondos melones, y me suplicaba que no me detuviera, entonces continúe mi recorrido hasta llegar a su ombligo, un ombligo lindo sobre una pancita planita como la mía, seguí entonces mi recorrido hacia la zona sur, hasta llegar a su zona mágica, y fue en ese momento donde vi lo mojada y deliciosa que estaba, no sabia como hacerlo pues era mi primera vez con una mujer, entonces empecé a acariciar con mi mano derecha su pubis, deslizando mis dedos hacia su interior, hasta que sentí lo caliente y realmente mojada que estaba esa nena, uff fue delicioso sentir eso, ya se porque les gusta tanto a los hombres, y empecé a mover mis dedos dentro de su cálida y húmeda vagina, mientras ella gemía y me tomaba del cabello con algo de ferocidad y yo al mismo tiempo, terriblemente excitada empezaba también a mojarme, así como nuevamente me estoy mojando por acordarme de esa deliciosa noche, en fin esa nena estaba igual de mojada a mi, yo no se porque pero cada vez disfrutaba mas verle la cara de placer y ver revolcarse a esa nena en mi cama, entonces fue cuando con mis dedos dentro de su vagina, sentí como se venia una deliciosa fuente liquida sobre mis dedos, y un suspiro profundo y prolongado de ella que me dijo ahhhh me vine que rico… yo quede súper mojada al saber que la hice llegar a un orgasmo simplemente con mis dedos, entonces ella dijo que era mi turno. Y empezó con su lengua a jugar en mi vagina, la cual también estaba húmeda, pero a ella no le importo, pues empezó a chuparse esos líquidos y mover su lengua en mi interior, con movimientos circulares y uff si que fue delicioso, yo no podía no sabía si levantarme, sentarme, asi que preferí simplemente dejarme llevar por los gemidos y mover mi cuerpo como se le daba la gana, me revolcaba también gimiendo al mismo tiempo, y deseando que por nada del mundo se detuviera, fue entonces cuando sentí que un calor inmenso me llegaba, un calor que recorría desde mi cuello hasta mi zona sur, sentí que venía otro de los más ricos orgasmos de esa noche, y le grite que no parara que por favor siguiera que estaba muy rico, ella con cara de picardía no paro, pero empezó a hacer movimientos que me aceleraron mucho mas , provocaron que el orgasmo llegara y de que manera, me vine muchísimo y ella con su boquita rosada empezó a lamer esos líquidos y luego me beso. Continuamos entonces con nuestra noche, empezamos a besarnos apasionadamente como si fuese el último minuto de nuestras vidas, fue excelente, su lengua sobre la mía, sus manos recorriendo mi cuerpo y mi lengua luego moviéndose dentro de su vagina hasta que metí también mis dedos y la hice venir nuevamente, y con ello me vine yo al ver lo excitada que estaba, fue delicioso ver ese charquito sobre mi sabana provocado por tanta excitación. No, nosotras estábamos terriblemente excitada, no podíamos parar ese momento, nos tocábamos todo, deseando que ese momento no se detuviera y sorprendidas al mismo tiempo por estar haciendo algo que jamás pensamos que haríamos. Casi tres horas duramos manoseándonos mutuamente, besándonos, metiéndonos los dedos mutuamente, hasta en su culito parado y redondito le metí uno de mis dedos, untados un poco de vaselina por aquello del dolor, esa mujer no aguanto y se volteo y metió casi por completo su mano en mi vagina y entonces ambas como por arte de magia empezamos a gemir de una manera fuerte y prolongada, pero no nos importaba, ese era nuestro momento y de malas el que escuchara. Ya cansadas empezamos a bajarle el ritmo a las cosas, hasta que nos quedamos dormidas arruncha ditas, y al otro día simplemente nos miramos con cara de picardía y ya, quedo en nuestro recuerdo. Pero fue una de las noches más excitantes para mi y nuestra primera experiencia lésbica, asi que aprendimos juntas y en secreto.



CON VALERIA
Por susy.
Como muchas veces, mi esposo viajaba por cuestiones de trabajo, y me tocaba quedarme con mi hija y mi hijastra en casa.

Mi hijastra es una nena de 15 años, delgadita, cara normal, lindo cabello y siempre súper arreglada, tiene varias amigas, entre ellas una nena llamada Valeria.

Valeria tendrá la misma edad, si mucho un año mas, ella si tiene senos mas grandecitos, una colita deliciosa y un cabello negro largo espectacular. Su cara es angelical, aunque no imagine que podía transformarse en semejante picara.

Una noche cualquiera, mi hijastra me pidió que dejara que Valeria se quedara en casa, iba a hacer una reunión con películas y comida,  y solo ella, de sus otras 4 amigas se quedaría en casa. Yo no vi problema, de hecho ese día tenia planeado salir con mi hija y mi hijastra a comer, así que le propuse que mas bien les traía pizza y ellas esperaban...

Salí del apartamento sin pensar en nada morboso o imaginarme nada malo. Cuando llegue note en el aire un tenue olor a licor, llame a mi hijastra aparte y le pregunte, me dijo que una de sus amigas había llevado dos botellas de ron, pero que ella no estaba tomando, y en efecto decía la verdad.

Yo me ocupe en mis cosas, dormí a mi bebe, y estaba en el cuarto, me llamo mi hijastra que sus amigas ya se iban y salí a despedirlas. Valeria se veía algo prendida, se reía mucho y abrazaba a sus amigas bastante insinuante. Una de ellas le dijo: ay no Valeria no vas a empezar con tus manoseos!
Yo me quede pensando, tal vez será cuestión de tragos, las nenas de ahora se tratan mas cariñosas de lo que normalmente uno hacia con sus amigas.

Valeria y mi hijastra se despidieron, les dije que si necesitaban cualquier cosa, yo estaba en mi cuarto, Valeria se reía y me dijo si, cualquier cosa te despertamos.

Yo entre a mi habitación, me di una ducha, me empijame, empecé a ver una película, ya eran mas de las 12am. Salí por algo de tomar, estando en la cocina llego Valeria, con una pijama de gatitos, de pantalón supremamente corto, blusa de tiras, sin bra top o alguna cosa por el estilo, tenia sus pezones erectos. Me pregunto que si había algo de tomar para ella, le di un vaso con algo de gaseosa.

A pesar de las mil cosas que pasaban por mi cabeza, no pretendía nada con ella, simplemente fantaseaba con su cuerpo. Me dijo dentro de su estado, que había estado con varias amiguitas, pero que jamás había estado con una mujer mayor. Yo empecé a imaginar para donde iba la conversación, le dije que muchas mujeres mayores evitaban el contacto con nenas menores por los problemas que podían presentarse. Me dijo que a ella no le importaba, que solo quería sentir como una mujer mayor tenia sexo con ella.

Se acerco a mi, empezó a tocar mis senos, me decía que jamás había tocado unos tan grandes. Obviamente empecé a excitarme, y acaricie los suyos, medianos, tiernos deliciosos.

La bese, tiene una deliciosa, pequeña y carnosa boca, empecé a bajar mi mano por su vientre y toque su pequeña y mojada vagina. Me pidió que la llevara a mi cuarto, ahí se acostó, se quito su blusa y empezamos la mas deliciosa sesión de sexo que pudiéramos imaginar, su vagina era deliciosa, su clítoris pequeño palpitaba con cada paso de mi lengua, gemía. Los labios de su vagina estaban hinchados, calientes, y húmedos por todos sus jugos.

Metí mis dedos en esa deliciosa vulva mientras besaba y apretaba sus senos, ella solo gemía, después me quito la pijama, empezó a jugar con mis senos, los acariciaba y abría su boquita para introducir mis grandes pezones en ella, su cara era de completa excitación, y eso me ponía aun mas caliente.

Empezó a besarme, bajando por todo mi cuerpo, abrió mis piernas y su lengua empezó a jugar con mi clítoris, oh que delicioso placer sentí ese día.

Se sentó encima mío, abrió su vagina y la mía, juntándolas empezó a cabalgar. Ver esa deliciosa niña, gozando conmigo, hizo que mi orgasmo fuera enorme, mientras ella gemía, pedía mas...

Yo la besaba, y no podía creer que esa deliciosa nena, estuviera en mi cama, pidiéndome mas placer.

Se puso en 4 y empecé de nuevo a lamer su deliciosa vagina, ella metía dos deditos en su ano, mientras seguía gimiendo, saque un arnés y lo humedecí con algo de lubricante, empecé a jugar con su culito mientras gemía, me pedía que se lo introdujera suavemente en su culito, ya que nunca había practicado sexo anal. Se lo lamia, mientras con sus propios jugos lo lubricaba, suavemente empecé a metérselo, hasta que por completo estaba dentro, ella gemía cada vez mas, su vagina era dominada por mis dedos mientras su culito era penetrado por mi arnés. Cuando tuvo su orgasmo, tuvo que poner una almohada en su cara, gemía tan rico, que me excito aun mas, saque uno de mis consoladores y empecé a masturbarme, mientras ella me veía, no aguanto y siguió lamiéndome y volvimos al juego, ahora yo encima de ella.

Apretaba sus deliciosas tetas, la besaba mientras ella, con esa cara que aunque angelical se había transformado en la cara de una mujer caliente, ganosa y muy lujuriosa, tuvimos cada una otro orgasmo, terminamos acostadas, ella encima de mi pecho. Diciéndome que sabia que de aquí en adelante empezaría a quedarse mas seguido con su amiga, mi hijastra.

No puedo describir cuan placentero fue, solo se que esta deliciosa experiencia la repetiría cuantas veces fuera necesario, todo con la deliciosa Valeria!




Mi primera experiencia lésbica
Por Marta.

Tengo 33 años, estoy soltera, con pareja esporádica y lesbiana convencida. Me gustaría compartir con vosotras mi iniciación y convencimiento de mi lesbianismo. Vengo de una familia burguesa bien posicionada de Barcelona, es decir, educación eclesiástica (Colegio de Monjas) y poco ó nulo contacto con chicos.


Un día al volver del Colegio (Tenía 17 años, camino de los 18) para casa, me sorprendió que al abrir la puerta no notase ningún ruido. Supuse que la chica del servicio (era interina, vivía en mi casa), habría ido a comprar y por eso no había nadie. Dejé mis cosas en mi habitación y me acerqué a la cocina para merendar. De repente noté un ruido que venia de la habitación de la asistenta (La cocina tenía 2 puertas, una daba al pasillo y la otra a la habitación y cuarto de baño de la chica de servicio).


Poco a poco me fui acercando a su puerta, que no estaba cerrada sino entornada, y entre la rendija pude mirar furtivamente lo que estaba ocurriendo: se estaba masturbando. Estaba estirada en la cama y note que se acariciaba el clítoris con una mano y con la otra un pezón. Al verla, me estremecí, me quede petrificada y me recorrió por todo el cuerpo una sensación extraña. Me excitó y me gusto ver como se masturbaba. Pilar se dio cuenta que la miraba y de repente al verme se incorporo y se tapó. Yo al ser descubierta, salí corriendo hacia mi habitación. Al cabo de unos instante Pilar vino a mi habitación y me dijo "Marta, perdona por haberte asustado no me había dado cuenta que habías llegado. Por favor no digas nada de esto a tus padres".


"No te preocupes, no diré nada" le contesté.


"Gracias Marta, supongo que tu también te has masturbado? y por eso me entiendes?" me dijo Pilar.


Eso me mató, jamás lo había hecho, y le dije: " no te puedo entender jamás lo he hecho" y no sé por qué le apostillé "¿Me querías enseñar?".


De pronto Pilar se acercó a mi y suavemente me beso en la boca, fue desabrochando el uniforme del colegio poco a poco, hasta dejarme desnuda. Me estiró en la cama y suavemente me fue acariciando el clítoris, mientras me mordisqueaba los pezones. La sensación que sentí fue la más maravillosa que jamás había sentido. Me introdujo sus dedos por mi vagina poco a poco y me corrí por primera vez en mi vida.


Esta relación duro aproximadamente 2 años, hasta que un día mi madre nos descubrió mientras nos lo montábamos en casa y ella fue despedida. Desde aquel primer día mis relaciones siempre han sido con mujeres y la verdad no he echado en falta la presencia de un hombre


Un fuerte beso a todas.


















1 comentario:

  1. muyn buenos las historia espero que envien historias nuevas ,a mi me gustan mucho las historias de lesbi.

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